“Queridos hijos, solo un corazón puro y abierto hará que realmente conozcan a mi Hijo, y que todos los que no conocen su amor lo conozcan a través de ustedes. Solo el amor les hará comprender que él es más fuerte que la muerte, porque el amor verdadero ha vencido a la muerte y ha hecho que la muerte no exista.

Hijos míos, el perdón es la forma más sublime del amor. Ustedes, apóstoles de mi amor, deben orar para que puedan ser más fuertes en el espíritu y puedan comprender y perdonar. Ustedes, apóstoles de mi amor, con la comprensión y con el perdón, dan ejemplo de amor y de misericordia. Poder comprender y perdonar es un don, por el que hay que orar, y que hay que cultivar. Al perdonar, demuestran que saben amar.

Miren, hijos míos, cómo el Padre Celestial los ama con gran amor, con comprensión, perdón y justicia; miren cómo me dona a ustedes, Madre de sus corazones. Heme aquí, en medio de ustedes, para bendecirlos con la bendición maternal, para invitarlos a la oración y al ayuno, para decirles que crean, que tengan esperanza, que perdonen, que oren por sus pastores y, sobre todo, que amen incondicionalmente. Hijos míos, síganme. Mi camino es el camino de la paz y del amor, el camino de mi Hijo. Es el camino que conduce al triunfo de mi Corazón. Les doy las gracias.”

Imágenes del momento de la aparición del 2 de junio de 2019 en Medjugorje | Créditos de fotos: Djani Photography