(News.va) – Al llegar a la ciudad italiana de Bari, situada en la región sureña de Apulia, el Papa Francisco se dirigió inmediatamente a la Basílica de San Nicolás, donde se custodian las reliquias del Santo, veneradas por católicos y ortodoxos.

Con él, estaban los Patriarcas y líderes cristianos a quienes el Pontífice invitó para compartir una jornada de oración por la paz en Oriente Medio. El Papa oró en silencio ante las reliquias de San Nicolás y encendió la a lámpara uniflama, “de una sola llama” a forma de carabela, símbolo de la única fe, católica y ortodoxa, encendida por primera vez por Pío XI.